Curso Online

6 Lecciones que he aprendido al crear mi primer curso online

¿Quieres crear un curso online y no sabes por dónde empezar? ¿Te gustaría conocer la experiencia de otros profesionales que han creado cursos en línea? En este post una de las personas que más admiro en el entorno digital y mi gran Referente en Marca Personal nos cuenta su experiencia al crear el primer curso digital. Un post lleno de lecciones y experiencias reales que deberías leer si te estás pensando en hacer tu propio curso online.

¡Dios! Qué fácil parece todo cuando lo contamos y qué difícil es cuando tenemos que hacerlo.

¿Qué es un curso en línea?

Los cursos en línea u online son los cursos que se realizan de forma no presencial a través de un dispositivo con conexión a Internet, como por ejemplo el ordenador. Los estudiantes pueden realizar el curso desde su casa u otro sitio en el que exista una conexión a Internet.

¿Cómo puedo hacer un curso en línea o crear un curso online?

Algunos pasos básicos son:

✅ Crear el contenido base

✅ Grabar (vídeo y audio) tus contenidos

✅ Archivar las clases

✅ Crear un vídeo de presentación

✅ Dar a conocer el curso a través de plataformas de aprendizaje online como por ejemplo Udemy.

✅ Montar el curso mediante tu propio sistema

 

¿Cuáles son las ventajas y desventajas de estudiar en línea?

Estudiar en línea tiene ventajas y desventajas.

Algunas de las ventajas son:

  • Es más económico
  • Lo puedes hacer desde cualquier sitio
  • Se adapta a tus necesidades
  • Es inmediato

Algunas desventajas:

  • La formación es en solitario
  • Requiere más autodisciplina
  • Puede ser impersonal
  • Exceso de tiempo frente a una pantalla de ordenador
  • Posible desmotivación o menos ganas de continuar

6 Lecciones que he aprendido al crear un curso online – Mi experiencia

Son situaciones reales que quiero que conozcas, pues muchas veces nos cuentan que esto es solo lanzarse y triunfarás.

Pero no es así. Te cuento mi experiencia y espero que te sea de utilidad.

Cada canal tiene su estilo de comunicación

Podríamos pensar que una charla, un taller, un libro, un post en un blog, un Webinar o un Facebook Live simplemente consisten en contar algo por escrito o de viva voz. Pero cada uno de esos canales implica un tipo de comunicación diferente.

La interacción con la gente, el tiempo disponible o la permanencia del mensaje va a influir mucho en la forma de comunicar.

No eres George Clooney ni Scarlett Johansson

Se nos dice que hay que utilizar YouTube, crear un currículo en vídeo o ponerte delante de una cámara a contar cosas. Desgraciadamente ni tenemos los medios que se utilizan en el cine o en la publicidad ni nuestro aspecto ni nuestra forma de “actuar” es el de estrellas del espectáculo.

Así que, lo mejor es que tu careto aparezca lo mínimo posible y dejar que sean los contenidos los que mejor te representen.

Un curso online es un espectáculo de luz y sonido

Vale, no se trata de que conviertas un curso de WordPress o de Mindfulness en un espectáculo del Circo del Sol, pero si hay algo en lo que debes ser especialmente cuidadoso es en la forma en que se te ve y se te escucha.

Cuando empiezas a grabarte te das cuenta de que los micrófonos “normales” dan una calidad pésima (eco, ruidos, volumen bajo,…) y en cuanto a la imagen, ni te cuento. Poca luz, fondos patéticos, poca resolución. Piensa que si lo que cuentas está transmitido de forma pobre o de escasa calidad, se va a percibir como mucho peor.

Invierte en un equipo con una calidad suficiente. Merece la pena.

Prepara un guión

¿Sabes cuánto se tarda en leer en voz alta el punto anterior? Pues casi un minuto. Resulta que una persona habla a una velocidad de unas 120-160 palabras por minuto. Necesitas saber esto porque el tiempo es limitado y no quieres aburrir a tu audiencia con horas y horas de cháchara.

Así que es necesario que tengas por escrito lo que quieres decir. De esta manera vas a conseguir dos cosas.

  • La primera es que vas a tener controlado el tiempo.
  • La segunda es que vas a cometer menos errores al transmitir tu mensaje. Lo malo es que puedes parecer menos natural si no lo ensayas.

¿Dónde pongo mi curso?

Puede parecer algo un poco tonto pero es absurdo crear algo si no tienes un sitio donde ponerlo y comercializarlo.

Cuando se trata de un curso online es poco práctico venderlo en tu propio blog o sitio web. Salvo que domines la tecnología de comercio electrónico o controles como un experto los “plugins” de WordPress que te permiten crear una tienda virtual, es mejor empezar utilizando una plataforma de terceros.

Vale, ya sé que los puristas tratan de evitar ese tipo de plataformas porque se llevan una comisión, porque pierdes el control o porque no gestionas eficazmente tus visitas.

Pero al menos para empezar y para evitar que esto te frene definitivamente, mi consejo es que empieces experimentando con “tiendas” que te lo dan todo hecho. Si la cosa va bien, ya te plantearás otras alternativas más personales.

Esto no se vende solo

Si consigues superar todas tus barreras mentales y dificultades técnicas y sacas tu curso adelante, no has hecho más que empezar.

Todo esto lo haces para conseguir un resultado. Normalmente esperamos que alguien nos pague por eso. Pero no basta con subirlo a una plataforma y esperar a que lleguen multitudes deseosas de comprar tu trabajo. Hay que utilizar la palabra maldita para muchos, VENDER.

“Es que no soy vendedor”, “Me siento mal pidiendo dinero por mi trabajo”. No nos han enseñado a valorar nuestro trabajo y todavía menos a venderlo. Pero afortunadamente tenemos formas de vender sin vender.

Si llevas años posicionándote y has conseguido que tu Marca Personal represente algo, va a ser más fácil que alguien te compre sin tener que molestar demasiado.

Pero también es fundamental tener una red de amigos dispuestos a apoyarte y a divulgar tu trabajo.

¿Hay alguna forma mejor de generar confianza que consiguiendo que la gente hable bien de lo que haces?

Estas son sólo media docena de lecciones que he aprendido al crear mi primer curso online. Ha habido muchas más dificultades y problemas pequeños o grandes, pero mi sensación final es que el esfuerzo ha merecido la pena.

Creo que la mejor forma de aprender es teniendo una razón para ponerse en marcha. Al fijar un objetivo y estar motivado para alcanzarlo vas a aprender muchas cosas y conocer a muchas personas que te van a ser útiles.

Así que, aunque no consigas los resultados comerciales con los que habías fantaseado para tu primera prueba, estarás muchísimo más preparado para tus siguientes intentos.

Como digo siempre. Ante la duda, HAZLO.

Infografía – 6 Lecciones que he aprendido al crear mi primer curso online

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Infografía – 6 Lecciones que he aprendido al crear mi primer curso online

Fuente: ClaudioInacio.com